El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, ha ofrecido hoy una recepción oficial a la plantilla, técnicos y consejo de administración del Real Betis Balompié por su ascenso a Primera División, el undécimo en su historia, a falta de tres jornadas para que acabe la temporada 2010-2011.
Los integrantes del club bético, al frente de ellos el presidente Rafael Gordillo, el vicepresidente Jose Antonio Bosch y el técnico, Pepe Mel, llegaron al consistorio sevillano en un autobús que los dejó a las puertas del ayuntamiento.
En el salón Colón, Alfredo Sánchez Monteseirín felicitó al club del "manque pierda" por el ascenso y destacó, además de a los futbolistas, "a dos personas que han sido los grandes protagonistas de este gran acontecimiento: Rafael Gordillo y Pepe Mel".
"El Betis vuelve a estar donde merece y debe, en Primera, y pese a las dificultades que ha habido en la temporada", ha dicho Alfredo Sánchez Monteseirín.
Rafael Gordillo, por su parte, ofreció el ascenso "al Ayuntamiento de Sevilla y a la corporación municipal".
"Dios quiera que no tengamos que celebrar nunca más un ascenso, y que en los próximos años vengamos, si seguimos algunos, a celebrar algún título del Real Betis Balompié", ha dicho.
Pepe Mel, en su breve intervención, resaltó la "ilusión" que les "hacía (a plantilla y técnicos) estar aquí, en la casa de todos los sevillanos".
"El compromiso con Sevilla es llevar el nombre por toda España, y esperamos, en un futuro cercano, llevar el nombre de la ciudad por toda Europa", aseveró.
Los jugadores y técnicos salieron a los balcones del ayuntamiento para saludar a los varios centenares de aficionados allí congregados.
"Gordillo, este sí que es un presidente", "Pepe Mel" y "Achille quédate" fueron de las frases más coreadas por los seguidores verdiblancos, que fueron contestadas por los interpelados, bajo el griterío y la algarabía de los hinchas.
Tras el acto en el ayuntamiento, la plantilla, técnicos y consejo de administración se trasladaron a un restaurante en el término municipal de Dos Hermanas, y, posteriormente, a una fiesta en una discoteca en la capital andaluza.